El gobierno de Sheinbaum destaca que la carga de Pemex ha aumentado significativamente, gracias a inversiones en refinerías y controles de producción, fortaleciendo la independencia energética.
La producción de hidrocarburos en México experimentó un aumento sustancial en los últimos años, alcanzando cerca de 1.2 millones de barriles diarios. Este crecimiento se debe a la incorporación de nuevas refinerías y a la expansión de las instalaciones existentes, una estrategia que refuerza la autonomía energética del país. La gestión actual de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha logrado consolidar su liderazgo en la producción de petróleo, concentrando más del 90% del volumen nacional, tras años de declive y saqueo que afectaron su desarrollo. La compra de la refinería Deer Park en Texas, junto con las plantas de Olmeca y Tula, ha sido clave en este proceso, triplicando la cantidad de hidrocarburos extraídos en comparación con 2018. Además, el gobierno ha destinado recursos importantes, destinando aproximadamente 250 mil millones de pesos para fortalecer la empresa productiva del Estado, con el objetivo de garantizar la soberanía energética y reducir la dependencia de contratos privados. Este avance en la producción de hidrocarburos simboliza una reconsolidación de la política energética nacional y muestra un compromiso por parte de la administración en revertir años de deterioro en Pemex.
