La compañía experimenta una significativa recuperación financiera y productiva tras cambios en su modelo energético, consolidando su papel en la economía nacional.
La recuperación de Petróleos Mexicanos (Pemex) se evidencia en una reducción del 90 por ciento en sus pérdidas al cierre del tercer trimestre de 2025, consolidando su proceso de estabilización y fortalecimiento financiero. La implementación de un elaborado plan estratégico permitió a la empresa disminuir gastos y aumentar sus reservas, así como mejorar su calificación crediticia en los principales agentes internacionales. En el ámbito productivo, Pemex incrementó en un 40 por ciento la producción de combustibles, alcanzando casi 650 mil barriles diarios al agosto, y mantiene un crecimiento sostenido en la extracción de gas natural. Además, la rehabilitación del Sistema Nacional de Refinación elevó en un 44 por ciento su procesamiento de crudo, reflejando una tendencia a la autosuficiencia energética. Todo esto forma parte de un nuevo modelo energético que prioriza el interés público y busca fortalecer la soberanía energética del país, recuperando así su papel como empresa del Estado en el sector petrolero y petroquímico.
