La petrolera mexicana reduce sus pérdidas a 61,242 millones de pesos, enfrentando mayores deudas con proveedores y menor ingreso por estrategia de reducción de exportaciones. La recuperación en la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) mostró signos de leves mejoras durante el tercer trimestre de 2025, con una disminución en sus pérdidas a 61,242 millones de pesos, en comparación con análisis previos. Este resultado se logró a pesar de enfrentar menores ingresos, situados en 378,880 millones de pesos, cifra que refleja una caída del 11.1% respecto al mismo periodo del año anterior, resultado de una estrategia gubernamental para reducir exportaciones de crudo y condiciones internacionales adversas que afectaron los precios del petróleo. En contraste, los costos operativos también disminuyeron en alrededor de un 10%, reduciendo gastos en ventas mediante menores compras, eliminación de derechos de extracción y gestión de inventarios, aunque se reportaron mayores impuestos en las ventas internas. Sin embargo, uno de los desafíos persistentes para la empresa sigue siendo su relación con los proveedores, pues la deuda acumulada con estos alcanzó más de 517 mil millones de pesos, uniéndose a una deuda financiera total que, tras ajustes, se situó en aproximadamente 1.84 billones de pesos. Aunque la compañía ha implementado mecanismos de financiamiento innovadores y ha realizado pagos importantes, la deuda con proveedores sigue en aumento, y la recalendarización de pagos a largo plazo será clave para estabilizar la situación. Las perspectivas de Pemex en 2025 incluyen una meta de reducir su deuda financiera a 85 mil millones de dólares, con el apoyo del gobierno y mejoras en las calificaciones crediticias internacionales, buscando consolidar su recuperación y fortalecer su posición en los mercados energéticos globales.
