El Congresista
Nacional

Pemex mantiene altos adeudos y plan de rescate aún no convence a proveedores

Pemex enfrenta altos adeudos y su plan de rescate aún no convence a proveedores, generando incertidumbre en la economía petrolera mexicana.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La política de no registrar facturas y el retraso en pagos generan incertidumbre económica en la industria petrolera mexicana y en su región clave, Ciudad del Carmen.

La situación financiera de Petróleos Mexicanos sigue enfrentando desafíos que afectan tanto a la empresa como a las comunidades dependientes de su actividad. Una parte relevante de los proveedores, tanto nacionales como extranjeros, concentra sus operaciones en Ciudad del Carmen, considerada la capital logística del sector petrolero en México. La falta de pago por parte de Pemex ha provocado una fuerte afectación en la economía regional, impactando especialmente a pequeñas y medianas empresas que han visto reducidas sus ingresos de manera significativa.

En 2023 y lo que va de 2024, la petrolera optó por no registrar formalmente las actividades de sus contratistas, una estrategia que impide la emisión de facturas y, en consecuencia, oculta el monto real de la deuda. Expertos advierten que si Pemex permitiera facturar, el pasivo podría duplicarse, alcanzando cifras que superan los 800,000 millones de pesos. La decisión de suspender el sistema de facturación y registro, conocido como Copade, ha puesto en jaque la liquidez de muchas empresas, limitando su capacidad de operar y generar ingresos.

El Plan Estratégico de Pemex 2025-2035 reconoce que los adeudos vencidos representan una carga importante que limita la inversión en nuevas actividades y proyectos. Aunque en 2025 se han realizado algunos pagos, estos recursos se ven comprometidos por deudas anteriores que aún no se han solventado por completo. La estrategia actual se enfoca en mejorar la liquidez y fortalecer la posición financiera a través de un esquema de capitalización y financiamiento que prioriza la estabilidad de la compañía, considerada un pilar estratégico para el desarrollo económico y energético del país.

Desde la incierta cifra oficial de 430,000 millones de pesos en deuda con proveedores reportada por Pemex en su último balance, diversos actores del sector alertan que la deuda real puede ser considerablemente mayor, debido a las obligaciones aún no registradas en Copade y a las dificultades del sistema para emitir facturas. La Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac) ha señalado problemas técnicos en dichas plataformas, que han restringido el acceso a los pagos y generado una crisis de liquidez en muchas firmas proveedoras. Además, las promesas de regularizar estos adeudos, hechas por dirigentes de Pemex, aún no han materializado soluciones concretas, profundizando la incertidumbre económica en regiones como Ciudad del Carmen, donde la economía local depende en gran medida del sector petrolero.

Este panorama evidencia la necesidad de acciones claras y eficientes para resolver los atrasos en pagos y garantizar la estabilidad del sector, que no solo afecta a las empresas, sino también a los millones de mexicanos cuya economía depende de la actividad petrolera estatal.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota