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Peligros en los bajos puentes de la autopista México-Puebla

La inseguridad, el deterioro y las inundaciones afectan a los residentes y conductores en esta zona

Por Redacción4 min de lectura
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La inseguridad, el deterioro y las inundaciones afectan a los residentes y conductores en esta zona Los conductores que cruzan los bajos puentes de la autopista México-Puebla en el tramo que conecta Iztapalapa con Los Reyes La Paz, en el Estado de México, esperan la señal sonora que indica que pueden avanzar. Esa señal, que suena como “Fiuuu, fiuuu”, es la que marca el momento para que los vehículos pasen por esos estrechos pasos, que solo permiten el paso de un automotor a la vez. Estos pasos son tan angostos que, además de la limitación en el espacio, presentan baches y una visibilidad casi nula, convirtiendo su tránsito en una verdadera odisea, especialmente durante las noches o en las madrugadas. Los conductores y vecinos enfrentan constantemente dificultades para cruzar por estas estructuras, que en ocasiones se vuelven peligrosas debido a su estado de deterioro y condiciones adversas. En las mañanas, Miguel, uno de los habitantes que suele colaborar en la vigilancia de uno de estos bajos puentes, recibe una moneda de los chóferes a cambio de facilitar el paso. Él se coloca en una de esas estructuras para alertar a los conductores cuándo pueden avanzar y cuándo deben detenerse, silbando para comunicarlo. Miguel comenta que la situación empeora cuando se presenta una inundación, ya que el agua sube demasiado y impide el paso tanto a vehículos como a los residentes de ambos lados. “Aquí se pone feo cada vez que se inunda porque el agua sube muy alto y no pueden pasar ni los carros ni los vecinos, ni de un lado ni del otro”, narró. El problema de los bajos puentes cerca de esta zona se agrava por su proximidad a un colapso importante: un tramo de la barda perimetral del Hospital General Regional de Zona 53 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) colapsó cuando la corriente del agua bajó de la sierra de Santa Catarina, inundando esas instalaciones. Sobre la carretera de peaje, en un recorrido de aproximadamente dos kilómetros, se encuentran tres bajos puent

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