La aparición de peces muertos y algas en el mar de Yucatán genera preocupación en el sector pesquero y turístico
En el puerto de Progreso, este martes se reportaron y difundieron imágenes que muestran decenas de peces muertos flotando en el mar. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado la causa de este fenómeno, aunque la situación ha generado inquietud entre los pescadores y la comunidad local. La presencia de peces en estado de descomposición en el agua plantea preocupaciones sobre posibles impactos ambientales y económicos en la región.
Este fenómeno no es nuevo en la zona. A mediados de julio pasado, el Diario informó sobre la aparición de manchones de algas a unos 40 kilómetros de la costa oriental del estado. Sin embargo, los pescadores señalaron que ellos mismos habían observado dichas algas frente a Isla Cervera, cerca del puerto de altura, lo que complicaba aún más la situación. La presencia de estas algas, relacionadas con eventos de proliferación de plankton, ha sido motivo de alerta en años anteriores, especialmente por su potencial para desencadenar mareas rojas peligrosas.
Los pescadores han manifestado que, en aquel momento, la aparición de algas y peces muertos afectaba la actividad pesquera. La disminución en la alimentación de los peces, sumada a la cercanía del inicio de la temporada de pulpo, obligaba a los hombres de mar a cambiar su enfoque hacia la pesca de calamar. Sin embargo, a unos días del comienzo oficial de la temporada, las predicciones negativas no se materializaron, aunque las recientes imágenes indican que el problema persiste.
Ayer, en el extremo oriental del puerto, específicamente en el final del llamado “Muelle Más Largo del Mundo”, se captaron imágenes que muestran peces muertos flotando en el agua. Además, se observaron decenas de crustáceos nadando hacia esa zona para alimentarse de los restos de los peces en descomposición. La acumulación de estos animales en la superficie del mar genera preocupación por la posible afectación a especies marinas y al equilibrio ecológico del área.
Respecto a las alertas sobre la marea roja, las autoridades han señalado que, aunque se han detectado algunos manchones de algas, estos no representan un peligro inminente. Sin embargo, continuarán con la vigilancia en la zona para detectar cualquier incremento en la proliferación de estas algas. La finalidad es prevenir un posible brote que pudiera derivar en una marea roja, fenómeno que en años anteriores ha causado graves daños al sector pesquero y al turismo en la región.
Un ejemplo de ello ocurrió hace tres años, cuando, en pleno verano, la presencia de marea roja obligó al cierre de playas en Progreso y otras localidades de Yucatán. La reapertura de los destinos turísticos se vio afectada por semanas, impactando significativamente la economía local. La amenaza de una posible reaparición del fenómeno mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad pesquera, que dependen en gran medida de la actividad marítima.
En los últimos días también se ha reportado la presencia de especies consideradas nocivas en las playas de Progreso. Mantarrayas y bagres, muchos de ellos sin vida y cerca de la orilla, han sido avistados en las zonas costeras. Aunque aún no se ha confirmado una relación directa con la proliferación de algas o mareas rojas, algunos expertos sugieren que estos avistamientos podrían estar vinculados a cambios en las condiciones del mar.
El nivel de alerta por parte de las autoridades de la Unidad de Control y Protección Animal ha sido elevado. Se ha emitido una alerta para prevenir picaduras de mantarraya y evitar riesgos para bañistas y mascotas en las playas afectadas. La presencia de especies peligrosas en estas condiciones requiere atención inmediata para evitar accidentes y proteger la salud de los visitantes y residentes.
Recientemente, también se ha observado el recale de bagres marinos y peces globo en el malecón tradicional e internacional de Progreso. Algunas de estas especies poseen espinas o toxinas que representan un riesgo para las personas que practican actividades recreativas en la zona o para sus mascotas. La proliferación de estos animales en las playas refuerza la necesidad de vigilancia y medidas preventivas por parte de las autoridades.
Aunque oficialmente no se ha confirmado una causa específica para la mortandad de los peces, expertos y pescadores consideran que estos fenómenos podrían estar relacionados con la presencia de algas nocivas en el mar. La vigilancia continúa activa, con el fin de detectar cualquier señal de que la marea roja o un fenómeno similar se esté desarrollando en las aguas yucatecas, para tomar las medidas necesarias y proteger tanto el ambiente como la economía local.
