La jornada de desconexión convocada por la UNTA persigue visibilizar las condiciones laborales precarias que enfrentan miles de trabajadores de plataformas como Uber, Didi y Rappi. La protesta forma parte de un movimiento internacional con el objetivo de colocar estas problemáticas en la agenda pública antes de la próxima Conferencia Internacional del Trabajo.
La reforma a la Ley Federal del Trabajo, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, entró en vigor en junio de 2025, reconociendo la relación laboral de los repartidores y garantizando acceso al IMSS. Sin embargo, la UNTA considera que esta reforma es insuficiente. A esto se suma que la Secretaría del Trabajo anunció inspecciones a plataformas digitales en 2026, lo que subraya la necesidad de un cumplimiento efectivo de las leyes.
La desconexión está programada para llevarse a cabo en ciudades como Ciudad de México, Guanajuato y Tamaulipas. Aunque se suspenderán temporalmente pedidos y viajes, las concentraciones públicas buscan llamar la atención sobre la situación que enfrentan estos trabajadores. A pesar de esto, no se prevé un cierre total de las plataformas, aunque la disponibilidad de servicios podría verse afectada.
Contrario a lo propuesto por la UNTA, la organización Repartidores Unidos de México (RUM) ha manifestado que no se unirán a la protesta. Argumentan que el bienestar de los trabajadores no debe complicarse con paros que afecten sus ingresos. RUM se enfoca en soluciones por medio del diálogo y la colaboración con plataformas y autoridades, destacando que la desinformación sobre la desconexión genera confusión entre los repartidores.
Un miembro de RUM expresó que entre los repartidores la protesta no tiene gran eco y que muchos no estaban al tanto de sus implicaciones. Constató que, incluso, algunos repartidores estaban confundidos acerca de la duración de la desconexión, creyendo que las aplicaciones dejarían de funcionar.
Con información de expansion.mx

