La renovación del PAN incluye un respaldo activo a figuras ultraderechistas cercanas a sectores conservadores, en un contexto de distanciamiento con el PRI. En el proceso de reestructuración interna que enfrenta el Partido Acción Nacional (PAN), los líderes del instituto político han reafirmado su línea de respaldo a figuras identificadas con posturas conservadoras y ultraderechistas, en marcado contraste con su relación pasada con el Partido Revolucionario Institucional (PRI). La reciente integración de Raúl Tortolero, un destacado analista y divulgador de ideologías conservadoras, ha resaltado este cambio estratégico, en un momento donde el panismo intensifica su postura para las próximas elecciones de 2027. Tortolero ha dirigido organizaciones de inspiración cristiana y ha mantenido vínculos con grupos conservadores de alcance internacional, además de definir su agenda como una de las voces más duras del espectro derechista en el país. Aunque ha tenido diferencias con figuras como Eduardo Verástegui, mantiene un apoyo explícito al proyecto del PAN y participa activamente en la consolidación de la base ideológica del partido, en busca de captar votos en sectores más conservadores y religiosos. En tanto, la dirigencia del PAN ha comunicado públicamente que en sus filas caben todos los ciudadanos que compartan un respeto por el diálogo y la unidad, resaltando su intención de fortalecer su posición política en los próximos años. A través de redes sociales, líderes como Luisa Gutiérrez Ureña han expresado su respaldo a los nuevos alineamientos, subrayando la inclusión y la diversidad de conceptos en su Concebido. La estrategia apunta a diferenciarse claramente del PRI y ampliar su base electoral con sectores más radicalizados, en un escenario político cada vez más polarizado. Este movimiento refleja una estrategia clara del PAN: consolidar un discurso más conservador, reforzar alianzas con figuras de la derecha radical y preparar el terreno para las elecciones de 2027
