Paloma Carmona González y Luis Ángel Soler Areta son un matrimonio español que ha formado una familia singular, con 15 hijos que van desde los 39 hasta los 16 años y 28 nietos. La pareja, que lleva 41 años casada, ha encontrado en la paternidad no solo un desafío, sino un estilo de vida gratificante y lleno de amor.
En una reciente entrevista, Paloma destacó que su decisión de tener hijos no se basó en un número específico, sino en la confianza de que cada nuevo integrante sería una bendición. Ha enfrentado un total de 18 embarazos, con tres pérdidas gestacionales que ha aceptado como parte de su camino familiar. Para ella, criar a sus hijos es un regalo que ha logrado sin verse abrumada por las dificultades económicas.
La jubilación de Luis Ángel presenta un nuevo reto, ya que aún hay seis hijos viviendo en casa. Sin embargo, esta situación no les ha llevado a llevar un control extremo de los gastos. Paloma mencionó que, a pesar de los desafíos, su prioridad ha sido proporcionar a sus hijos lo esencial, como alimentación, educación y apoyo emocional, sin caer en la trampa de satisfacer cada deseo material.
Paloma también enfatizó que no es necesario satisfacer cada capricho para criar a hijos felices. La pareja ha aprendido a vivir con lo necesario, enseñando a los niños a valorar lo que tienen y a compartir. La familia se ha mantenido unida en este proceso, donde los hijos mayores asumen roles activos en la vida del hogar, apoyando a sus hermanos más pequeños y contribuyendo a su educación.
A lo largo de los años, Paloma y Luis Ángel han adaptado su enfoque educativo a las circunstancias y cambios sociales. Reconocen que enfrentar estos retos no ha sido fácil, pero valoran la relación sólida que han cultivado entre todos sus hijos, quienes aprenden a convivir y apoyarse mutuamente. En su familia, la cercanía y el amor son la base que les permite sortear las dificultades cotidianas.
Con información de noticiastrabajo.huffingtonpost.es

