Medellín, Colombia. – El padre Valentín Cadarso, a sus 97 años, refleja una vida dedicada al servicio y la misión. A pesar de su avanzada edad, se mantiene activo en la comunidad religiosa y recuerda con cariño su tiempo como profesor en Ecuador, donde enseñó química y guió a jóvenes estudiantes.
Originario de Madrid, Valentín fue formado por los Padres Escolapios y comenzó su camino en la misión en 1970. A lo largo de 56 años en América, trabajó en Colombia y Ecuador, centrándose en comunidades indígenas como los saraguros. Su deseo de ayudar a los marginalizados lo llevó a fundar escuelas y mejorar la infraestructura educativa en la región.
El padre Valentín recuerda cómo, tras años de esfuerzo, logró ganarse la confianza de los saraguros, quienes inicialmente eran recelosos de los forasteros. Con perseverancia, construyó escuelas y capillas, logrando un impacto duradero en la comunidad local. Aprendió quichua para facilitar su comunicación y brindó educación a cientos de jóvenes.
Antes de su vida en misiones, fue profesor en el Colegio San Antón de Madrid, donde tuvo como alumno al prominente empresario Florentino Pérez. Años más tarde, Florentino apoyó a su antiguo maestro con donaciones para actividades deportivas en Ecuador. Valentín ahora vive rodeado de colegas en Medellín, donde sigue ejerciendo su labor pastoral.
A medida que reflexiona sobre su vida de servicio, expresa su deseo de seguir cumpliendo con su misión. Aunque no sabe si alcanzará los 100 años, su legado perdurará en las comunidades que tocó en su camino.

