Los precios de estos metales preciosos cayeron tras registrar máximos históricos, afectando a las principales mineras y alertando sobre la volatilidad global.
El valor del oro, considerado un activo refugio desde hace décadas, experimentó una marcada corrección en medio de fluctuaciones del mercado internacional en 2025. Después de alcanzarse un récord de más de 4,380 dólares por onza a principios de semana, los precios de este metal precioso se desplomaron casi un 6%, situándose en torno a los 4,000 dólares. Esta caída se atribuye a correcciones en los mercados después de una fase de historicismo en la que el oro subió más del 60%, impulsado por una fuerte debilidad del dólar, expectativas de recortes en tasas de interés y compras de bancos centrales en busca de estabilidad.
La plata, que también había tenido un fortalecimiento durante este período, sufrió una caída significativa, afectando a importantes mineras como Northern Star Resources y Zijin Gold International, que vieron bajar sus cotizaciones en más del 6%. La volatilidad de estos metales, que en los últimos meses ha superado la de las acciones tradicionales, refleja la inestabilidad económica y política a nivel mundial, lo cual incrementa la incertidumbre sobre los mercados financieros globales.
Para los analistas, esta corrección evidencia cómo la euforia en los mercados de metales preciosos puede cambiar rápidamente ante señales de estabilidad o políticas más optimistas, como una posible distensión en tensiones comerciales internacionales. La vigilancia de estos movimientos se vuelve crucial para entender el rumbo económico en el resto del año y ajustarse a las nuevas condiciones del mercado.
