La resistencia en el Legislativo ha impedido la aprobación de varias propuestas del gobierno, marcando un balance en la dinámica política reciente.
Durante los últimos años, el escenario legislativo mexicano ha evidenciado un esfuerzo conjunto entre la oposición y la mayoría oficialista para definir los límites de las reformas propuestas por el gobierno. Aunque Morena y sus aliados dominan la Cámara de Diputados y la Senado, en varias ocasiones la resistencia del bloque opositor ha logrado frenar o modificar iniciativas importantes, configurando un contrapeso que ha influido en el devenir legislativo nacional. Entre las reformas que enfrentaron obstáculos destaca la reforma eléctrica, que buscaba fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad y limitar la participación privada en el sector energético, la cual fue rechazada en 2022 en la Cámara Baja. Asimismo, intentos de cambiar el sistema electoral y la ley de amparo han enfrentado obstáculos judiciales y legislativos, demostrando que, pese al peso de la mayoría, ciertos proyectos gubernamentales encuentran resistencias que retrasan o limitan su implementación. La reciente iniciativa para reformar la Ley de Amparo, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, está siendo objeto de análisis por parte de la oposición, que busca evitar que pase sin modificaciones. La historia legislativa muestra que, aunque el gobierno puede impulsar cambios, la oposición y las instancias judiciales constituyen un elemento determinante para frenar avances considerados perjudiciales o anticonstitucionales.
