La ampliación del órgano incluye a referentes opositores en una negociación clave para el control político y la gestión del crédito público en Buenos Aires.
En un movimiento estratégico, la oposición en la provincia de Buenos Aires logró obtener cinco lugares en el renovado directorio del Banco Provincia, uno de los pilares financieros y políticos de la región. La modificación en la estructura del órgano, que pasó de ocho a nueve directores, responde a una decisión del gobernador Axel Kicillof de ampliar la participación y facilitar acuerdos para la gestión de la banca pública, incluyendo la autorización de endeudamiento.
Entre los nuevos representantes opositores destacan figuras vinculadas a distintos espacios políticos: Matías Ranzini, ligado a Cristian Ritondo, ocupa una de las candidaturas como director titular; Adrián Urrelli, cercano a Néstor Grindetti, fue designado en una posición de director asociado. Además, Marcelo Daletto, representante de Cambio Federal y cercano a Emilio Monzó, también obtuvo un asiento como director titular, en un acuerdo que se gestó en medio de negociaciones que duraron un mes.
Otra incorporación importante fue la de Fernando Rozas, quien proviene de una corriente que rompió con Javier Milei y cuenta con antecedentes en la gestión penitenciaria durante la administración de María Eugenia Vidal. Rozas, además, es conocido por su rol en la banca y en movimientos políticos de orientación liberal. También se sumó a la nómina Fernando Pérez, alineado con Martín Lousteau, en una muestra de la diversidad de voces opositoras en la institución.
Por el lado del oficialismo, Kicillof retuvo cuatro lugares clave en el directorio, incluyendo a Cuto Moreno, Julio Pereyra, Alejandro Formento y Carlos Orsingher. También ingresaron representantes del Frente de Todos y otras coaliciones internas, facilitando así un equilibrio que permite decisiones sobre crédito y políticas financieras que impactan directamente en la economía provincial y la política monetaria local.
Este proceso evidencia la importancia del directorio del Banco Provincia como uno de los espacios más estratégicos para la influencia política y la distribución de recursos en la provincia. La capacidad de participar en la gestión de créditos y en la administración de fondos públicos convierte estos cargos en uno de los más codiciados y de mayor impacto para los actores políticos.
