Los dirigentes del frente cívico cuestionan la pretensión adelantada del legislador y analizan la construcción de un espacio unido en torno a un candidato fuerte.
La escena política en Córdoba está marcada por debates internos respecto a la estrategia para definir la candidatura a gobernador. La oposición cordobesa, representada por el Frente Cívico, cuestiona la iniciativa de Rodrigo de Loredo de adelantar su definición y priorizar su postulación, señalando que ello puede debilitar la construcción de un frente amplio y sólido contra el peronismo. Los líderes opositores consideran que la prioridad debe ser consolidar una unidad que incluya a dirigentes del radicalismo del interior y a otros actores políticos, en lugar de centrarse en la elección de candidatos prematuros. Esta postura refleja una intención de evitar divisiones internas que puedan favorecer al peronismo, y coincide con el análisis de que, sin un liderazgo fortalecido a nivel nacional, la oposición local debe optimizar sus alianzas. La tensión también evidencia la preocupación de que la participación de figuras nacionales, como Mauricio Macri, influya en la cohesion de las fuerzas opositoras, buscando consolidar una plataforma electoral unificada que maximice las posibilidades de triunfo en las próximas elecciones provinciales. La confrontación interna resalta los desafíos que enfrentan los partidos para coordinarse en un escenario donde la unidad puede marcar la diferencia en la competencia electoral.
