La estrategia de prevención vial, vigente hasta enero, busca reducir accidentes y salvar vidas durante las festejos navideños en la capital mexicana.
El Gobierno de la Ciudad de México inició formalmente el operativo especial Conduce Sin Alcohol 2025, que estará vigente durante el período decembrino, del 12 de diciembre al 11 de enero de 2026. La iniciativa, considerada una de las políticas públicas más efectivas en materia de seguridad vial, busca disminuir los accidentes relacionados con el consumo de alcohol en la vía pública. En su historia, el programa ha logrado reducir en un 78 % los incidentes con altas probabilidades de lesiones graves y en un 77 % los fallecimientos en siniestros viales en horarios de mayor riesgo. Su ampliación a un operativo 24/7 responde a la temporada donde tradicionalmente aumenta el consumo de alcohol y, por consiguiente, los peligros en las calles.
El operativo movilizará a más de 500 elementos de seguridad y contará con una red de mil 130 puntos de revisión distribuidos en vías estratégicas, accesos y salidas de la capital. Además, se reforzará con tecnología avanzada y la colaboración de cámaras empresariales del sector de alimentos y bebidas para difundir campañas preventivas. La medición de alcoholemia y las sanciones a conductores en estado de ebriedad, como el envío de vehículos al corralón y la presentación ante las autoridades cívicas, son acciones clave de esta estrategia.
Este programa, pionero en el país, estableció los primeros alcoholímetros en México y actualmente incorpora un enfoque de perspectiva de género, con casi la mitad de su personal compuesto por mujeres en posiciones de liderazgo. Desde su creación en 2003, se han realizado más de 23 millones de pruebas, instalando más de 76 mil puntos de revisión, lo cual evidencia su impacto en la reducción de accidentes y en la cultura de prevención vial.
Es de destacar que la relevancia del operativo va más allá de las cifras; representa un compromiso concertado para que las celebraciones decembrinas sean responsables, promoviendo un entorno más seguro para todos los habitantes y visitantes de la capital. La continuidad y modernización de estas políticas refuerzan la importancia de adoptar conductas de consumo responsables, especialmente en fechas donde el festejo puede poner en riesgo la integridad de las personas en las calles.
