Comerciantes del Valle de Toluca enfrentan extorsiones y control en la venta de pollo En el Valle de Toluca, los comerciantes que venden pollo en municipios como Almoloya de Juárez, Zinacantepec y la ciudad de Toluca enfrentan amenazas y presiones por parte de células de la Familia Michoacana, las cuales les imponen tanto los precios como los proveedores del producto. A pesar del despliegue de la Operación Liberación en la región sur, estas organizaciones criminales continúan controlando el mercado local de manera significativa. Según los comerciantes entrevistados durante un recorrido realizado por EL UNIVERSAL Estado de México, estas condiciones han convertido la venta de pollo en un negocio con bajos márgenes de ganancia, ya que la organización criminal establece cómo debe conducirse el mercado en esta zona. La competencia y la inseguridad se suman a la problemática, dificultando la actividad de quienes dependen de la venta del pollo para su sustento. Uno de los comerciantes de Zinacantepec comentó que la situación ha sido muy complicada en los últimos años debido a que los controladores del pollo han subido el precio en un 20%. La dificultad radica en que la economía local no se encuentra en su mejor momento, lo que agrava aún más la situación para los vendedores. Desde hace cuatro años, en esa localidad, el control de los precios y la distribución del pollo ha estado en manos de estas organizaciones, que imponen condiciones y precios que afectan la rentabilidad del negocio. La extorsión ha provocado que los precios del pollo aumenten en los mercados de Zinacantepec, Almoloya y Toluca, impactando negativamente en la economía familiar de los habitantes. Guadalupe, una comerciante del ramo, señaló que el costo del pollo varía según las necesidades de la organización criminal, quienes pueden aumentar el precio en un 10, 20 o incluso 30% de la noche a la mañana. La pechuga, por ejemplo, que antes costaba 80 pesos, ahora se vende en 140 y, en caso de que la organizac
