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Por qué no se coloca ofrenda de Día de Muertos a un recién fallecido

Descubre por qué en México se recomienda esperar un año para colocar una ofrenda de Día de Muertos a un recién fallecido y cómo las costumbres evolucionan.

Por Redacción1 min de lectura
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La tradición ancestral recomienda esperar un año para rendir homenaje a los difuntos, pero muchas familias adaptan estas costumbres según su deseo y contexto familiar.

La celebración del Día de Muertos en México está estrechamente vinculada a creencias tradicionales sobre el viaje del alma hacia el Mictlán, el inframundo mexica. Según estas tradiciones, el espíritu realiza un recorrido que puede durar hasta cuatro años, atravesando distintos niveles antes de alcanzar su descanso definitivo. Por esta razón, colocar una ofrenda antes de que transcurra el primer ciclo puede interpretarse como una falta de respeto o una interferencia en el proceso espiritual del difunto, pues se considera que en ese periodo el alma aún está en tránsito y no tiene permiso para regresar al plano de los vivos.

En diversas regiones mexicanas, como Puebla, Michoacán y Oaxaca, prevalece la idea de esperar un año completo antes de rendir homenaje público al ser querido fallecido. En estas comunidades, se construyen ofrendas monumentales o se realiza un homenaje en el aniversario de su partida, respetando así el ciclo espiritual. Sin embargo, las costumbres se han ido flexibilizando con el tiempo. Muchas familias optan por colocar la foto y la ofrenda en el altar desde el primer Día de Muertos, guiadas por el afecto y la memoria personal, más allá de las creencias estrictas.

Aunque la tradición ancestral aconseja esperar un año, los expertos coinciden en que no existe una regla rígida, y la decisión de ofrecer tributo al difunto en el momento que cada familia considere adecuado varía. Al final, lo más importante es honrar a los seres queridos con respeto y en un momento que tenga significado para cada familia, viviendo con sensibilidad la unión entre memoria y afecto.

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