La entidad refuerza su legado cultural en una celebración que combina gastronomía, historia y color, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales.
El estado de Oaxaca conmemoró una de sus tradiciones más emblemáticas, el Día de Muertos, en una celebración que destacó por su intensidad cultural y colores vibrantes. En la capital, miles de personas participaron en actividades que resaltaron la riqueza de la historia y las costumbres locales, incluidos altares elaborados, muestras gastronómicas y recreaciones que honran a los difuntos. La festividad no solo refleja la forma en que Oaxaca conecta con sus antepasados, sino que también atrae a turistas nacionales y extranjeros interesados en vivir esta experiencia única, que combina rituales ancestrales con expresiones contemporáneas. La conmemoración en la ciudad capital, que incluye eventos en el centro histórico y una iluminación especial, reafirma la importancia de esta celebración en la identidad oaxaqueña y su impacto en la difusión cultural del estado.
