La autoridad financiera anunció medidas para reforzar la seguridad en operaciones electrónicas en México, con aplicación gradual hasta 2026.
En el marco de las regulaciones recientes del sistema financiero mexicano, se implementarán cambios en las transferencias electrónicas para aumentar la protección de los usuarios. A partir del 1 de octubre de 2024, las instituciones bancarias deberán ofrecer la opción de establecer un monto máximo por operación en sus plataformas digitales. Esta medida busca brindar mayor control a los usuarios sobre sus movimientos financieros en aplicaciones bancarias, pagos de servicios y operaciones SPEI o CoDi.
El proceso será obligatorio para los bancos a partir del primero de enero de 2026, estableciendo un límite por defecto de 12,500 pesos para quienes no definan uno propio. La nueva política permite ajustar el monto límite rápidamente en muchas plataformas, aunque en ciertos casos será necesario acudir a cajeros automáticos o ventanillas. Este cambio responde a una tendencia global de fortalecer la seguridad en la banca digital y reducir riesgos asociados a fraudes y transferencias no autorizadas.
El avance hacia una mayor regulación en este sector refleja la intención de las autoridades de adaptar el sistema financiero mexicano a las crecientes demandas de seguridad en las transacciones digitales, en concordancia con las mejores prácticas internacionales y el incremento del uso de pagos electrónicos en diferentes ámbitos económicos.
