La disminución de la pobreza en el estado alcanza su nivel más bajo en la historia, gracias a políticas integrales que combinan crecimiento económico y protección social.
En los últimos cuatro años, Nuevo León ha registrado una caída sin precedentes en sus niveles de pobreza, alcanzando un porcentaje histórico de 10.6%, lo que implica una reducción del 56% en comparación con etapas previas. Este avance refleja los esfuerzos coordinados de un modelo que integra estrategias económicas con políticas sociales centradas en las personas, resaltando la importancia de alianzas entre el gobierno, la sociedad civil y el sector privado. La disminución en la pobreza extrema fue aún más significativa, bajando del 2.1% al 0.5%, permitiendo que aproximadamente 90,000 habitantes superaran condiciones de severa carencia. Además, se evidencian avances en el acceso a alimentación, atención médica y servicios básicos en la vivienda, colocándose como líder en estas mejoras a nivel nacional. Este logro joven en la plataforma social de la entidad demuestra que con compromiso y trabajo conjunto, es posible transformar la calidad de vida de la población. La meta actual es fortalecer estos avances y garantizar que ninguna persona quede atrás en el proceso de erradicación de la pobreza.
