La Presidenta destaca la transición en la Fiscalía General de la República y la importancia de la coordinación con el nuevo fiscal.
La renuncia del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, marcó un punto de inflexión en la estructura de la Fiscalía, abriendo posibilidades para una mayor colaboración con las autoridades federales. Tras su decisión, la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó que se inicia un ciclo donde la relación entre la Fiscalía y el Poder Ejecutivo será marcada por una coordinación efectiva, sin perder la autonomía que constitucionalmente le corresponde a la institución. La mandataria enfatizó el trabajo realizado por Gertz y subrayó que será crucial que el próximo fiscal, designado por el Senado, fomente una identidad fuerte dentro de la Fiscalía y facilite los procesos de transformación necesarios. En este contexto, Sheinbaum resaltó que la consolidación de una estrategia conjunta es fundamental para avanzar en la procuración de justicia en México, adaptándose a nuevos retos y fortaleciendo la colaboración institucional.
