El gobierno mexicano avanzará en la implementación de una identificación oficial para niños, que facilitará trámites y reforzará la seguridad, sin ser obligatoria por ahora. El Registro Nacional de Población (RENAPO) anunció que, a partir de 2025, se piloteará una versión biométrica de la Clave Única de Registro de Población (CURP) para niñas y niños menores de cinco años. Esta actualización incluirá fotografía del menor, la cual deberá renovarse anualmente, así como otros datos específicos que reforzarán la seguridad y facilitarán la identificación. A diferencia de la CURP actual, en esta nueva modalidad no se incorporarán huellas dactilares ni datos biométricos de iris en su primera etapa debido a la dificultad para su obtención en esa edad. Para tramitarla, será imprescindible que los padres o tutores hayan obtenido previamente su propia CURP biométrica, ya que la del menor estará vinculada a la de ellos. Además, cuando los niños alcancen los cinco años, podrán actualizar su identificación para incluir huellas digitales e iris, fortaleciendo así los mecanismos de identificación. Aunque su uso oficial se empezará a implementar en 2025, actualmente existen módulos piloto donde se puede solicitar la actualización. Es importante destacar que, por ahora, este documento no será obligatorio para ninguna edad, pero se considera la herramienta clave para mejorar la seguridad, agilizar trámites escolares, programas sociales y servicios de salud. Este avance responde a la necesidad de tener un sistema de identificación más seguro y confiable desde la infancia, garantizando que las instituciones tengan acceso a datos precisos y actualizados. La integración de datos biométricos en futuros años permitirá un control más eficiente y una mayor protección en el acceso a beneficios y servicios públicos, beneficiando especialmente a las familias mexicanas en procesos administrativos y de seguridad social.
