Jazlyn Azulet, de dos años, fue dada de alta tras recibir atención por quemaduras en Texas; aún existen dudas sobre los avances en la investigación.
Después de más de dos meses del trágico accidente en el Puente de la Concordia, en el que perdió la vida su abuela y sufrió heridas graves, Jazlyn Azulet regresó a México tras recibir atención médica especializada en Texas. La menor, de apenas dos años, fue sometida a un tratamiento en el centro de salud infantil Shriners en Galveston, donde atendieron las quemaduras que cubrían un cuarto de su cuerpo.
Su retorno ocurrió sin que las autoridades mexicanas hayan divulgado avances concretos sobre la investigación o las responsabilidades tras la explosión provocada por una fuga de combustible en el puente. La Fundación Michou y Mau coordinó la repatriación y continúa brindando seguimiento a la salud de Jazlyn, que próximamente requerirá cuidados especializados continuos.
El incidente también cobró la vida de Alicia Matías Teodoro, abuela de Jazlyn, quien falleció días después del accidente tras dos días en terapia intensiva, dejando un acto heroico que salvó la vida de la menor. Hasta ahora, las investigaciones sobre los protocolos de seguridad en el transporte de materiales peligrosos en esa zona siguen sin esclarecerse, generando inquietud en la población y cuestionamientos sobre la respuesta institucional.
A pesar del esperado regreso de la niña, las dudas persisten respecto a la transparencia y efectividad de las acciones tomadas por las autoridades para esclarecer lo ocurrido y prevenir futuros incidentes similares. La familia ha pedido respeto a su privacidad, pero la falta de información oficial mantiene la presión sobre las instituciones responsables.
