La salida de la naviera francesa afecta la logística portuaria local, ante el bajo cumplimiento de carga por parte de la multinacional inaugurada por Milei.
La reconocida naviera francesa CMA-CGM, una de las más grandes del mundo, dejó de operar en los puertos de Mar del Plata y Bahía Blanca debido a dificultades en sus operaciones relacionadas con la carga de la multinacional Lamb Weston. Desde su llegada, la naviera había proyectado una demanda significativa, especialmente con el servicio “Atlas” que conecta Mar del Plata con el puerto de Santos en Brasil, estimando transportar unos 15 contenedores diarios. Sin embargo, en la práctica, el volumen transportado nunca alcanzó esa cifra, diluyéndose en cargas mínimas que no justificaron la continuidad del servicio.
La suspensión en Mar del Plata responde a que Lamb Weston, empresa de papas fritas que inauguró Javier Milei en su campaña electoral, no logró cumplir con las volúmenes prometidos, lo que afectó la expectativas iniciales y la viabilidad de CMA en el puerto. Hasta ahora, solo operaba la naviera Maersk, dejando a la cadena logística portuaria en un escenario más restringido. Dirigentes sindicales expresaron su preocupación por el impacto en el empleo y la actividad portuaria, alertando sobre una posible disminución futura en las operaciones.
Por otro lado, CMA también suspendió sus actividades en Bahía Blanca, donde el gremio de estibadores acusó a Dow, la empresa responsable de la carga, de persistir en el traslado del 90% de los contenedores por camión y ferrocarril hacia el Puerto de Buenos Aires, en lugar de aprovechar la infraestructura cercana. La decisión refleja las complicaciones logísticas que enfrentan los puertos del sur bonaerense y la tensión entre operadores portuarios y cargadores.
Este escenario evidencia la fragilidad de las expectativas de crecimiento portuario ante incumplimientos comerciales y decisiones empresariales que afectan la competitividad local. La reducción de las operaciones en estas terminales comprende no solo una caída en volumen sino también una consecuencia directa en el empleo portuario y la dinámica logística de la región.
