El significado de la Navidad se transforma en los albergues para quienes han dejado todo atrás en busca de un futuro mejor.
CIUDAD DE MÉXICO. – En plena temporada navideña, cientos de personas migrantes viven estas fechas lejos de sus hogares, encontrando en la Casa del Migrante un refugio de humanidad y apoyo.
Este albergue ofrece no solo lo esencial como comida y cama, sino también compañía y dignidad a quienes atraviesan el difícil camino de la migración, sin importar su origen.
Aunque el flujo migratorio ha disminuido en comparación con años anteriores, cada persona que llega al albergue tiene una historia que resuena, especialmente durante la Navidad.
Migrantes venezolanos, colombianos y salvadoreños comparten la nostalgia de las celebraciones pasadas y la herida que abren las ausencias familiares en estas fechas.
Muchos han huido de la violencia o la inseguridad, buscando un futuro mejor y un trabajo digno, recordando que migrar es una opción forzada, no un delito.
