Las fiestas decembrinas disparan la generación de basura y contaminantes en México, afectando la calidad del aire y exacerbando el hambre global. CIUDAD DE MÉXICO. – La temporada de alto consumo alimentario en México, que abarca del 16 de diciembre al 2 de febrero, intensifica la presión ambiental, especialmente en las grandes ciudades. En la Ciudad de México, la generación de basura aumenta un 30% anualmente, alcanzando hasta 16,000 toneladas diarias. El desperdicio de alimentos a nivel mundial genera entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y consume casi un tercio de las tierras agrícolas, mientras 783 millones de personas sufren hambre anualmente. El consumo eléctrico también se eleva debido a decoraciones y eventos. Paralelamente, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) advierte sobre el incremento de contaminantes como PM10 y PM2.5 entre diciembre y febrero, propiciado por bajas temperaturas e inversiones térmicas. La quema de pirotecnia y fogatas agrava la contaminación del aire, llevando frecuentemente a declarar contingencias ambientales en la Megalópolis. Las autoridades y organizaciones como Greenpeace exhortan a la ciudadanía a adoptar prácticas navideñas más sostenibles para mitigar estos efectos. Greenpeace propone decorar con árboles naturales de productores locales, reducir el uso de envoltorios y plásticos de un solo uso, optando por materiales reutilizables y biodegradables para celebrar de forma más ecológica.
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