La agencia espacial ha capturado nuevas fotografías del cuerpo celeste, ampliando el conocimiento sobre su composición y comportamiento en su paso por el sistema solar.
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha dado a conocer una serie de imágenes inéditas del cometa interestelar 3I/ATLAS, uno de los pocos objetos de origen extr solar que cruzan nuestro sistema solar en la actualidad. La captura de estas fotografías fue posible gracias a una novedosa campaña de observación, que utilizó diversas naves y telescopios para seguir el trayecto del cometa desde su detección el 1 de julio, hasta su paso cercano por diferentes cuerpos celestes.
Desde su paso por Marte el 3 de octubre, las misiones espaciales en el planeta rojo lograron tomar las imágenes más cercanas del cuerpo celeste. El orbitador MRO capturó una imagen detallada del cometa desde una distancia de más de 30 millones de kilómetros, mientras que MAVEN realizó observaciones ultravioletas que aportarán datos sobre su composición química. Cuando el cometa se aproximó al Sol, misiones como STEREO y SOHO registraron su tránsito, brindando una visión integral de su comportamiento y estructura. Además, PUNCH observó el cuerpo celeste durante la fase en que mostró su cola, entre septiembre y octubre.
Este hallazgo permite a los científicos estudiar las diferencias en la composición comparada con los cometas del sistema solar, sobre todo, al ser un objeto de origen interestelar. La trayectoria de 3I/ATLAS se estrecha en su paso más cercano a la Tierra, proyectado para el 19 de diciembre, a unos 274 millones de kilómetros. Se espera que las próximas observaciones, que continuarán durante su paso por la órbita de Júpiter en 2026, aporten datos valiosos para comprender las características de estos cuerpos que provienen de otros sistemas estelares.
La importancia de dichos estudios radica en que permiten ampliar el conocimiento sobre la formación y evolución de objetos interestelares, ofreciendo pistas sobre la diversidad de composiciones en diferentes zonas del universo. La capacidad de la NASA para realizar observaciones desde múltiples plataformas incrementa la precisión en el análisis y prepara el camino para futuras exploraciones de otros objetos que atraviesen nuestro sistema solar provenientes de fuera de él.
