Las acciones que distraen al volante, como beber o comer, pueden ser sancionadas según los reglamentos de tránsito en varias entidades mexicanas, afectando tu bolsillo y seguridad. Las legislaciones viales en México consideran que cualquier conducta que distraiga al conductor y limite su atención en la vía puede derivar en una multa. Acciones cotidianas como sostener una taza de café, comer o maquillarse mientras se conduce no están específicamente prohibidas, pero sí forman parte de las conductas que las autoridades pueden sancionar si se demuestran negligencia o peligro en la conducción. La Ley de Movilidad y Seguridad Vial establece que el conductor debe mantener el control total de su vehículo en todo momento, y cualquier maniobra que afecte esa atención puede ser considerada una infracción. El monto de la sanción varía dependiendo del estado o municipio, pero en general oscila entre 540 y 1,620 pesos mexicanos, equivalente a entre 5 y 15 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Además, en casos en los que una distracción provoca un accidente, las consecuencias pueden ser aún más severas, incluyendo la suspensión de licencia o la retención del vehículo. Autoridades de tránsito tienen la facultad de actuar en situaciones donde conductores manipulan objetos, consumen bebidas o realizan tareas de cuidado personal en movimiento, priorizando siempre la seguridad vial. Es importante recordar que, aunque no haya una prohibición explícita, estas conductas pueden ser consideradas actos de negligencia. La recomendación de los expertos en seguridad vial es mantener ambas manos en el volante, evitar distracciones y hacer pausas si es necesario comer o beber durante el trayecto, con el fin de reducir riesgos y cumplir con las normas de tránsito.
