Aunque no esté explícitamente prohibido, tomar bebidas o comer mientras manejas puede considerarse distracción y generar sanciones de tránsito. Conducir requiere atención plena para garantizar la seguridad vial, y las autoridades de tránsito han establecido que cualquier acción que distraiga al conductor puede acarrear sanciones económicas. Aunque en muchas legislaciones no se menciona específicamente actividades como tomar café, la ley señala que mantener el control y la atención en la vía es una obligación básica del conductor. Realizar actividades que impliquen manipular objetos, comer o usar el teléfono sin precaución, puede ser considerada negligencia y resultar en multas. La cuantía de la multa suele variar entre 540 y 1,620 pesos mexicanos, dependiendo del estado y las circunstancia, y en casos graves, las distracciones pueden derivar en suspensión de licencia o retención del vehículo. Es importante recordar que realizar pausas para comer o beber en momentos adecuados ayuda a evitar riesgos y mantener una conducción segura, contribuyendo a reducir accidentes y sanciones. Expertos recomiendan mantener ambas manos en el volante, especialmente en trayectos largos o en condiciones complicadas, para garantizar la seguridad de todos en la vía.
