La carrera celebrada en Polideportivo Luis H. Álvarez resalta la importancia de los juegos ancestrales y el impulso del deporte indígena en la región.
La comunidad indígena rarámuri volvió a ser protagonista en una competencia en el sendero del Polideportivo Luis H. Álvarez, donde mujeres provenientes de distintos asentamientos urbanos demostraron habilidades en una tradición ancestral. La Arihueta, un juego originario de los pueblos tarahumara, es exclusivo para mujeres y consiste en lanzar una vara para guiar un aro de madera o ramas forradas, en una disciplina que combina destreza, trabajo en equipo y conexión cultural.
Este evento no solo sirvió para promover las tradiciones indígenas, sino también para fortalecer el reconocimiento del deporte precolombino en el contexto urbano. Las premiaciones económicas para los equipos ganadores resaltaron su esfuerzo y maestría en esta práctica autóctona, que preserva valores y conocimientos transmitidos de generación en generación.
Para contextualizar su relevancia, es importante destacar que estas actividades forman parte de una estrategia local para rescatar y visibilizar las expresiones culturales de los pueblos originarios, promoviendo una mayor inclusión y valoración de sus tradiciones en la vida pública. La iniciativa contó con la participación de autoridades y representantes culturales que reafirmaron el compromiso de impulsar el deporte tradicional y los juegos ancestrales.
Además de la competencia, la jornada incluyó presentaciones culturales con danzas, canto y venta de artesanías, enriqueciendo la experiencia y fortaleciendo la identidad cultural indígena en la ciudad.
