Si se aprueba la paridad de género en las definiciones internas, varias mujeres sobresalen como potenciales candidatas en un escenario de cambio político en la entidad.
En el contexto de la política michoacana, la posible implementación de la alternancia de género en la selección del candidato de Morena para la gubernatura de 2027 podría marcar un hito en la historia electoral del estado. Actualmente, esta propuesta se encuentra en pausa en el Congreso local y ha recibido rechazo por parte de algunos líderes internos, incluyendo a figuras como el senador Raúl Morón, quien lidera las preferencias en las encuestas para asegurar la candidatura. Sin embargo, si la iniciativa se concreta, la lista de posibles aspirantes se amplía, incluyendo perfiles femeninos que han ganado reconocimiento en diversos sondeos.
Destaca la figura de Fabiola Alanís, una exfuncionaria federal y actual coordinadora de Morena en Michoacán, quien mantiene una alta aceptación en las preferencias públicas, con cifras cercanas al 14%. Su experiencia en la lucha contra la violencia hacia las mujeres la posiciona como una de las candidatas más sólidas bajo un escenario de paridad. También se menciona a Gladyz Butanda, secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, quien ha escalado en las encuestas debido a su cercanía con el actual gobernador y su perfil de continuidad política.
Otras figuras relevantes son Gabriela Molina, secretaria de Educación, y Giulianna Bugarini, consejera estatal de Morena, cuyas trayectorias fortalecen la diversidad en el espectro femenino. Mientras tanto, Yarabi Ávila, rectora de la Universidad Michoacana, no cuenta con el respaldo de militancia activa, lo que limita sus posibilidades en la coyuntura actual. La pugna interna se centra en figuras masculinas, pero el escenario de igualdad de género podría abrir paso a nuevos perfiles, diversificando la competencia en las próximas internas del partido.
Este proceso refleja un momento crucial para la política michoacana, donde la paridad y la ampliación de opciones representan cambios significativos en la forma en que se elige a los futuros líderes del estado, con especial atención en el rol de las mujeres en la política local.
