El incidente reaviva el debate sobre el respeto a la fauna salvaje.
Una esquiadora china fue atacada por un leopardo de las nieves en Xinjiang el 23 de enero de 2026. Al intentar tomarse una selfie junto al animal, infringió las advertencias que instaban a mantener distancia de la fauna.
El leopardo reaccionó mordiendo y arañando su rostro, lo que provocó la rápida intervención de testigos, incluidos instructores de esquí. La mujer fue trasladada al hospital en condición estable, habiendo sufrido heridas graves, pero su casco la protegió de lesiones fatales.
Este ataque es poco común, ya que los leopardos de las nieves suelen evitar el contacto humano. Las autoridades han intensificado la vigilancia para garantizar la seguridad de los turistas.

