La muerte en un operativo del ICE reaviva tensiones y movilizaciones sociales en Minneapolis.
Un tiroteo en Minneapolis, donde un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) abatió a un hombre, ha desatado protestas en la ciudad. La intervención se produjo durante un operativo federal y el gobierno de EE. UU. justificó la acción alegando legítima defensa.
Sin embargo, las manifestaciones han aumentado, con ciudadanos demandando el fin de las operaciones de ICE y el cese del uso de fuerza letal. A pesar de las temperaturas extremas, miles han salido a las calles, mostrando una indignación que trasciende las condiciones climáticas.
La situación refleja una creciente fractura entre las autoridades locales y el ICE, destacando el debate sobre los derechos civiles y la autonomía estatal en Minnesota.

