Productores de varias regiones exigen reformas en política agrícola y agua para garantizar el desarrollo sustentable del campo.
Un movimiento agrícola de alcance nacional ha iniciado una campaña para fortalecer el soporte estructural de la agricultura en México. La iniciativa surge en estados como Baja California, Sonora, Sinaloa y Chihuahua, y plantea importantes reformas para asegurar la sostenibilidad del sector. Entre sus principales demandas destacan el reconocimiento federal de la agricultura como motor de crecimiento económico, la protección de precios basados en costos internos y consumo local, y la creación de una banca de desarrollo específica para las comunidades rurales. Además, se propone reformar la Ley Nacional del Agua, que muchos productores consideran regresiva y anticonstitucional, por lo que su modificación es vista como vital para evitar la destrucción de inversiones en infraestructura hídrica. La movilización también busca establecer un frente nacional para rescatar el campo y garantizar el acceso justo a insumos y financiamiento, indispensables ante una crisis que afecta la productividad y la economía familiar en zonas agrícolas. Expertos y productores advierten que la actual legislación podría invalidar concesiones de agua y frenar el crecimiento de las actividades agrícolas, lo cual tendría un impacto generacional en las comunidades rurales del país.
