La bancada oficialista en la Cámara de Diputados bloqueó una iniciativa que buscaba destinar ingresos por acceso a sitios arqueológicos a la conservación ecológica en el sureste mexicano.
En un ejercicio de mayoría, los diputados de Morena y sus aliados en la Cámara Baja rechazaron una propuesta que buscaba asignar recursos provenientes del cobro de entrada a importantes sitios arqueológicos del sur de México para financiar medidas de protección ambiental en áreas afectadas por las obras del Tren Maya. La iniciativa fue presentada por un legislador de Movimiento Ciudadano, quien argumentó que la afectación a ecosistemas como la Selva Maya y la Reserva de la Biosfera de Calakmul requiere mecanismos específicos para garantizar su conservación y mitigar posibles daños. La propuesta buscaba modificar el artículo 288 de la Ley Federal de Derechos, permitiendo que los ingresos obtenidos sean dirigidos a la protección de estos ecosistemas vulnerables, que contienen una de las biodiversidades más ricas del país. La negativa a esta propuesta refleja la postura oficialista de priorizar el avance del megaproyecto, pese a los impactos ambientales documentados. La región del sureste mexicano, conocida por su valor cultural y ecológico, enfrenta un proceso de transformación que ha generado inquietudes sobre la conservación y el orden territorial, en medio de una demanda social por equilibrio entre desarrollo y protección ambiental. La conservación de estos ecosistemas es fundamental para la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales, y aún se busca establecer políticas que integren desarrollo económico con la responsabilidad ecológica en la zona.
