La Torre Rise, en construcción en Obispado, alcanzará los 475 metros y contará con una tirolesa en rascacielos, atrayendo turismo durante el Mundial 2026.
En el corazón de Monterrey se desarrolla un ambicioso proyecto que busca posicionar a la ciudad como un referente de innovación y arquitectura en América Latina. La Torre Rise, que actualmente avanza en su construcción en la zona Obispado, se convertirá en el rascacielos más alto de la región con una altura total de 475 metros. Este impresionante edificio no solo destacará por su tamaño, sino también por integrar una atracción única: la tirolesa en rascacielos, ubicada a 400 metros del suelo en el piso 97, la cual será la más alta del mundo.
Este símbolo de modernidad también contará con un mirador panorámico de tres niveles, conocido como SkyDeck 360°, que ofrecerá vistas espectaculares de la ciudad, siendo una fuerte atracción turística internacional. Todo ello enmarcado dentro de un plan integral que busca potenciar la infraestructura urbana; incluye una conexión directa a la Línea 4 del Metro, un puente peatonal que unirá diferentes áreas del Río Santa Catarina y nuevas mejoras en avenidas claves como Morones Prieto y Constitución.
El proyecto, que se prevé esté finalizado en los próximos años, está pensado para ser una de las principales atracciones en la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, atrayendo visitantes de todo el mundo y elevando la proyección internacional de Monterrey. Además, se ha diseñado con certificaciones internacionales en sostenibilidad y bienestar, promoviendo un desarrollo urbanístico responsable que mejora la calidad de vida de sus habitantes.
Este notable avance reafirma la visión de la ciudad como un centro de innovación, desarrollo económico y turismo de alto nivel en la región.
