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La militarización de la frontera y su alto costo económico

La militarización de la frontera sur de EE. UU. tiene consecuencias económicas importantes. ¿Qué factores están en juego?

Por Redacción1 min de lectura
La estrategia de seguridad en la frontera sur impacta el flujo migratorio y la economía de EE. UU.
La estrategia de seguridad en la frontera sur impacta el flujo migratorio y la economía de EE. UU.
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La militarización de la frontera sur de Estados Unidos ha escalado significativamente desde el regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025. Soldados han sido desplegados y más de 1,400 migrantes, principalmente mexicanos, enfrentan acusaciones de ingresar a áreas militarizadas en Nuevo México. Esta estrategia de control federal ahora abarca casi un tercio de la frontera y ha generado un dramático incremento en las detenciones.

La cifra resulta alarmante. Por ejemplo, el costo diario por cada migrante en custodia de ICE asciende a más de 187 dólares, llevando a más de 5,500 millones de dólares en gastos solo por detenciones en un periodo de 15 meses. A estos números se suman grandes inversiones en infraestructura y personal, que han elevado el gasto total en medidas de seguridad y control a los 75,000 millones de dólares.

El impacto no se limita al ámbito financiero. Los migrantes indocumentados, que en 2019 contribuyeron significativamente a la economía de EE. UU. generando cerca de 92,000 millones de dólares en ingresos familiares, representan una fuerza laboral esencial para sectores como la agricultura. La reducción de su número debido a estas políticas ha llevado a pérdidas de cosechas y alzas de precios, afectando así a consumidores y productores.

Un análisis más profundo muestra dos escenarios contrastantes: en el enfoque de detención y deportación, el costo es elevado y los beneficios fiscales prácticamente inexistentes. En cambio, la regularización y retención de estos trabajadores podría significar un ingreso de aproximadamente 9,200 millones de dólares anuales en la economía, además de indirectos por consumo, lo que traduciría en un fuerte alivio tanto para el sistema fiscal como para la oferta de productos agrícolas.

Se enfrenta Estados Unidos a una decisión crucial: continuar con un enfoque que prioriza la militarización de la frontera o considerar un cambio que valore la importante aportación de la mano de obra inmigrante. La respuesta influirá en el futuro económico y social de la nación.

Con información de afntijuana.info

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