La decisión se tomó después de que el Senado rechazara un decreto oficial que buscaba disolver organismos dependientes de Agricultura; la medida genera controversia y posibles acciones judiciales.
En un episodio que evidencia las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo, Javier Milei tomó la decisión de poner a disposición a 300 empleados de organismos vinculados a la Secretaría de Agricultura, incluyendo el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en un acto que ocurrió tras la caída de un decreto oficial en el Senado. La medida, que buscaba reorganizar y disminuir la estructura estatal en ese sector, fue rechazada por la cámara legislativa, generando rechazo entre los sindicatos y sectores políticos opositores.
Luego del revés legislativo, las autoridades publicaron una resolución horas después en el boletín oficial, firmada por el ministro Toto Caputo, que efectivamente dispuso la desvinculación de los trabajadores. Entre los afectados se encuentran más de 200 empleados del INTA, además de miembros del Instituto Nacional de Semillas (Inase) y del Instituto de Vitivinicultura (INV), incluyendo al director del INTA designado mediante concurso público. La decisión se produce en un contexto de intensos debates judiciales, ya que la justicia dictó una cautelar que impide la ejecución de medidas similares durante seis meses, tras una denuncia de la junta interna de ATE en el INTI.
Este proceso se originó en un intento del Gobierno de modificar la estructura de organismos oficiales en julio pasado, mediante un decreto que disolvió varios institutos y cambió su organización. Sin embargo, la oposición judicial y política frenaron esa iniciativa, por lo que el Estado aceleró la publicación de la resolución, que probablemente será objeto de futuras acciones legales. La polémica refleja las disputas sobre la gestión del sector público y las tensiones institucionales en torno a la política económico-administrativa actual.
