A pesar del crecimiento en las ventas de aguacate y otros productos, la inseguridad amenaza el liderazgo agrícola del estado. La economía agrícola de Michoacán continúa destacándose a nivel nacional, principalmente por su liderazgo en la producción y exportación de aguacate, así como en frutas como fresas, zarzamoras y ciruelas. En el primer semestre de 2025, las exportaciones del estado alcanzaron cerca de 2,8 mil millones de dólares, reflejando un incremento del 19% con respecto al mismo periodo del año anterior, con Estados Unidos como su principal mercado. No obstante, esta expansión en el sector agrícola también ha atraído la atención de grupos criminales, quienes buscan controlar estos mercados lícitos. Estudios especializados indican que la violencia vinculada al crimen organizado en regiones productivas de México no solo se limita a las rutas ilícitas de drogas, sino que también se disputan el dominio de sectores legales, como el agrícola, en particular por la creciente participación internacional de productos mexicanos de alto valor. El crecimiento acelerado en las exportaciones de aguacate y otras frutas genera oportunidades para la manipulación y enfrentamientos entre organizaciones criminales que buscan ampliar su influencia territorial y económica. Michoacán sobresale en actividades primarias, que aunque representan una menor proporción del Producto Interno Bruto estatal, muestran el ritmo de crecimiento más rápido, con una economía que en 2025 creció un 3.8% en el segundo trimestre. Sin embargo, la inversión extranjera directa es irregular, acumulando en el semestre poco más de 160 millones de dólares, mucho menos que el récord alcanzado en 2021. La presencia de empresas internacionales, como la siderúrgica ArcelorMittal en Lázaro Cárdenas, sigue siendo un motor importante para el capital foráneo en la región. A pesar de estos avances económicos, desafíos en percepción de corrupción y obstáculos en atracción de inversión continúan afectando la competit
