Nuevo acuerdo permite investigaciones rápidas y mayores controles para impedir la importación de mercancías producidas en condiciones de explotación laboral, en línea con compromisos internacionales.
En un esfuerzo por fortalecer sus mecanismos de protección laboral y cumplir con compromisos internacionales, México ha aprobado un acuerdo que impulsa la detección y prohibición de productos fabricados mediante trabajo forzoso o infantil. La medida, que entra en vigor inmediatamente, otorga a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) la facultad de iniciar investigaciones sin necesidad de una denuncia formal, facilitando así una respuesta más ágil ante posibles violaciones en las cadenas productivas.
Este nuevo marco legal también simplifica los procedimientos para que las empresas, organizaciones civiles y ciudadanos puedan presentar denuncias vía correo electrónico, en oficinas o mediante plataformas digitales, fortaleciendo la transparencia y participación social en la vigilancia del comercio. Los productos cuya producción implique trabajo forzoso serán incluidos en listas restrictivas para evitar su ingreso al país, contribuyendo a la lucha contra las prácticas laborales abusivas.
La cooperación internacional en temas laborales ha sido un elemento clave en la formulación de esta política, especialmente por su alineación con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que establece la obligación de impedir la importación de bienes producidos bajo condiciones de explotación. México contempla establecer las autorizaciones y procesos administrativos necesarios en los próximos meses para garantizar la efectiva aplicación de estas medidas, que buscan mejorar las condiciones laborales y proteger los derechos humanos en la región.
Este avance refleja una mayor voluntad del país en impulsar políticas que combatan la explotación laboral en todas sus formas y fortalecer la integridad de su comercio exterior, promoviendo un entorno más justo y ético tanto nacional como internacionalmente.
