Ciudad de México. – A partir del año 2030, México experimentará un cambio demográfico significativo al iniciar una fase de envejecimiento poblacional avanzado, según proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo). Este fenómeno implicará que el número de personas mayores supere al de niños y jóvenes menores de 14 años.
Diversos municipios del país enfrentarán desafíos particulares en los próximos 15 años. Un ejemplo es San Pedro Jocotipac, en Oaxaca, donde se estima que la mitad de sus habitantes superará los 72 años de edad para 2030.
Para 2040, se prevé que al menos 30 municipios en ocho estados registrarán una “edad mediana” de 60 años o más. Este escenario demográfico, si bien presenta retos, también abre oportunidades que requieren una planificación integral para toda la población, señaló Verónica Montes de Oca, coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez (Suiev) de la UNAM.
Montes de Oca sugirió que estos municipios pioneros en el envejecimiento podrían servir como modelo para el desarrollo e implementación de políticas públicas replicables en otras regiones del país.
El Conapo, en su reciente publicación sobre proyecciones demográficas, presentó un reporte detallado sobre la edad mediana de los municipios mexicanos hasta 2040. Esta métrica, distinta a la edad promedio, ofrece una medición más precisa del envejecimiento poblacional.
El reporte detalla que municipios como Gran Morelos en Chihuahua y Tepache en Sonora tendrían una edad mediana de 66 años para 2040. Otros casos incluyen San Francisco de Borja (Chihuahua) con 65 años, y San Juan Diuxi y San Juan Teita (Oaxaca) con 64 años. En la Ciudad de México, la alcaldía Coyoacán proyecta la edad mediana más alta con 52 años para 2040, seguida de Azcapotzalco con 48.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda políticas públicas orientadas a retrasar la aparición de enfermedades crónico degenerativas, lo cual está directamente ligado a los hábitos alimenticios. Se enfatiza la importancia de medidas para reducir el consumo de bebidas azucaradas.
Asimismo, se considera fundamental llevar atención médica a las localidades, reconociendo sus necesidades específicas y distancias a centros urbanos. Programas como Salud Casa por Casa son cruciales, especialmente en zonas rurales donde la infraestructura puede ser limitada.
Montes de Oca destacó que, a diferencia de las zonas urbanas, en el campo a menudo existe una mayor conciencia y respeto hacia las personas mayores y la ancestralidad, una tendencia que se observa en pueblos originarios pero que tiende a diluirse en las ciudades.
La erradicación de la discriminación hacia la población mayor y la promoción de empleos para cuidadores son aspectos clave. Adicionalmente, existen oportunidades laborales para adultos mayores que pueden dinamizar las economías locales.
Lejos de generar visiones catastrofistas, las poblaciones con un alto número de personas mayores representan nuevas oportunidades. Si en 1990 la edad mediana en algunos municipios era de 13 años, para 2000 el promedio nacional era de 22 años, y actualmente se sitúa en 30.5 años, reflejando la transición demográfica del país.
