El gobierno mexicano busca atraer recursos lícitos del extranjero mediante incentivos fiscales para fortalecer inversiones públicas y proteger industrias esenciales.
La administración federal ha establecido un programa para facilitar la repatriación de recursos económicos provenientes del extranjero, con el objetivo de impulsar proyectos productivos y fortalecer la economía interna. Los fondos que ingresen al país deben ser de origen lícito y haberse mantenido en el extranjero hasta fines de 2025, con posibilidad de ingresar en 2026. Los recursos retornados podrán beneficiarse de una tasa preferencial del 15% en el impuesto sobre la renta, siempre que se inviertan en actividades que generen empleos y desarrollo durante al menos tres años. Este incentivo busca potenciar la inversión en proyectos que respalden elPlan México —una estrategia gubernamental para ampliar infraestructura, infraestructura social y estabilizar las finanzas públicas. Además, la propuesta de modificar ciertas tarifas arancelarias apunta a elevar los impuestos a importaciones selectas, especialmente en sectores estratégicos como la industria automotriz y manufacturera, en un esfuerzo por fortalecer la producción nacional y proteger el mercado local. La iniciativa también incluye una serie de medidas para estimular el crecimiento económico sostenido y fomentar mayor inversión extranjera en diversos sectores productivos del país.
