La iniciativa busca reducir gradualmente la jornada laboral para mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin afectar sus derechos económicos, y será discutida en las próximas semanas.
En un paso previo a su aprobación, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social presentó una propuesta para modificar la Constitución mexicana y establecer que la jornada laboral estándar será de 40 horas semanales. La iniciativa contempla que los empleados tengan al menos un día de descanso con salario completo por cada seis días laborados, promoviendo así condiciones laborales más justas.
Esta propuesta, que será sometida a discusión en las siguientes semanas, plantea una reducción progresiva de las horas laborales, comenzando en 2026 con una jornada de 48 horas, y disminuyendo dos horas anualmente hasta alcanzar las 40 horas en 2030. Los cambios aseguran que la reducción no impliqué recortes en salarios ni prestaciones, y establecen compensaciones superiores al salario en caso de horas extras, con un límite máximo de 12 horas semanales de trabajo adicional.
La iniciativa revisa también los límites existentes en la Ley Federal del Trabajo, que regula la jornada diurna en ocho horas, la nocturna en siete y la mixta en siete horas y media, asegurando que el tiempo extra se pague de forma justa y que los empleados no estén obligados a trabajar más allá de lo permitido sin una remuneración adecuada.
Es importante destacar que México presenta uno de los mayores niveles de carga laboral en países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con una media de 2,124 horas trabajadas al año, muy por encima del promedio de 1,687 horas. Según datos de la organización, el 27% de los trabajadores del país laboran 50 horas o más por semana, cifras que motivan la discusión sobre la reducción de la jornada laboral en el país. La propuesta también refleja una promesa de campaña de la actual administración para mejorar la calidad de vida laboral de los mexicanos.
