La disminución, impulsada por políticas públicas y campañas de salud, coincide con el impacto del impuesto a bebidas azucaradas instaurado en 2014.
En los últimos diez años, México ha experimentado una notable bajada en la prevalencia de la diabetes, pasando del 19% en 2012 al 14% en 2022. Esta tendencia positiva es resultado de múltiples esfuerzos en materia de salud pública, incluyendo medidas como el etiquetado frontal en alimentos, campañas para promover estilos de vida saludables y controles más rigurosos en el seguimiento de casos. La implementación de un impuesto del 10% a las bebidas azucaradas en 2014 también ha contribuido a reducir el consumo de estos productos, que son un factor de riesgo principal para esta enfermedad. Diversos expertos señalan que, aunque el gravamen no resuelve por completo la problemática, ha sido un componente clave en una estrategia integral de lucha contra la obesidad y el sobrepeso en el país. La epidemia de diabetes sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en México, pero estos avances muestran una tendencia alentadora para la salud de la población.
