El gobierno implementará medidas para mejorar la vigilancia, combatir la evasión y fortalecer el comercio exterior con el fin de alcanzar su mayor meta histórica de recaudación.
En 2026, México realizará un esfuerzo sin precedentes para incrementar su ingreso fiscal, estableciendo como meta una recaudación de 5.8 billones de pesos, la cifra más alta en su historia. Para ello, se desplegará un conjunto de acciones orientadas a facilitar el cumplimiento fiscal, fortalecer la vigilancia y erradicar prácticas ilícitas como las facturas falsas, las empresas fantasma y el contrabando.
El incremento en la participación de los impuestos en los ingresos públicos será evidente, representando el 57.2% del total, frente al 34.8% de 2008. Los gravámenes que aportarán mayor volumen serán el Impuesto Sobre la Renta (ISR), con el 52.5%; el Impuesto al Valor Agregado (IVA), con 27.2%, y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con 13%. La estrategia reforzará también la fiscalización en comercio exterior, apoyándose en nuevas revisiones aduaneras y el fortalecimiento de la vigilancia en las operaciones internacionales, especialmente en los envíos desde plataformas digitales.
Además, el gobierno buscará reducir el contrabando y los ilícitos aduaneros, mediante operativos más rigurosos y la aplicación de aranceles a países sin acuerdos comerciales con México, principalmente a China. Las reformas también incluyen cambios en el código fiscal y la implementación de nuevos procesos digitales para contribuir a la transparencia y la seguridad del cumplimiento tributario. La importancia de estas medidas radica en la necesidad de afrontar desafíos económicos globales y asegurar recursos adecuados para el desarrollo y la inversión social en el país.
Como antecedentes, la importancia del fortalecimiento fiscal en México ha sido una prioridad para equilibrar las finanzas públicas y propiciar un crecimiento sostenible. La modernización de la administración tributaria, en línea con avances tecnológicos, permite una mayor eficiencia en la recaudación y un combate más efectivo contra la evasión, factores esenciales para afrontar los retos económicos futuros.
