El país albergará el partido inaugural y 13 encuentros, impulsando su economía y mejorando infraestructura para el torneo.
El próximo Mundial de fútbol en 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, tendrá un impacto turístico y económico significativo en el país anfitrión. La nación proyecta la llegada de aproximadamente 5.5 millones de turistas, lo que generará beneficios económicos sustanciales en las principales ciudades sede.
El evento comenzará en el Estadio Azteca, donde se disputará el partido inaugural el 11 de junio de 2026, y a lo largo del torneo se jugarán 13 partidos en territorio mexicano, distribuidos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La organización ha priorizado la inversión en infraestructura, con cerca de 9,000 millones de pesos destinados a modernizar los aeropuertos y garantizar una movilidad eficiente para los asistentes. Además, se espera la puesta en marcha de un tren de pasajeros que conectará el Aeropuerto Felipe Ángeles con la terminal de Buenavista, facilitando el traslado para visitantes y residentes.
El reconocimiento de la tradición futbolística de México refuerza su liderazgo en el torneo, permitiendo que el país sea la sede del partido inaugural, una decisión apoyada por autoridades internacionales y del fútbol. La participación conjunta de México, Estados Unidos y Canadá refleja la unión regional en lo deportivo, económico y social, resaltando la importancia de la cooperación en estos ámbitos.
El Mundial representa una oportunidad para fortalecer los lazos entre los países del continente y promover el turismo, la inversión y la integración cultural en una de las competencias más vistas y esperadas a nivel mundial.
