La salida de capital mexicano continúa, reflejando cambios en el entorno económico y político que afectan decisiones de inversión. Durante los últimos dos años, México ha registrado una tendencia significativa en la salida de recursos hacia el extranjero, acumulando más de 20 mil millones de dólares en inversiones desde 2021. En el tercer trimestre de este año, las operaciones de inversión alcanzaron aproximadamente 1,1 mil millones de dólares, sumándose a los nueve trimestres previos en los que el país envió capital al exterior. Este patrón responde, en parte, a un entorno de incertidumbre política y reformas institucionales que han generado mayor cautela entre los inversionistas nacionales. La desaceleración económica y las ocasiones de inestabilidad política, como los cambios en el poder judicial y las propuestas de reforma electoral, han influido en la percepción del riesgo para las inversiones productivas mexicanas. No obstante, sectores estratégicos, como la industria farmacéutica, muestran signos de apertura y disposición para atraer nuevas oportunidades, lo que puede favorecer un entorno más favorable para la inversión en el futuro cercano. La salida constante de recursos evidencia la necesidad de fortalecer las políticas públicas que fomenten un clima de inversión estable y confiable para impulsar el crecimiento económico y la generación de empleo en México.
