El Congresista
Nacional

México impulsa su soberanía científica bajo la Cuarta Transformación

México fortalece su soberanía científica y tecnológica con políticas de continuidad, promoviendo innovación en salud, energía y bienestar social.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La continuación de políticas en ciencia y tecnología fortalece la independencia del país y busca solucionar problemas nacionales con innovación soberana.

En los últimos siete años, México ha avanzado en el desarrollo de una soberanía científica que busca fortalecer la independencia tecnológica y responder a las necesidades del país. Durante la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se ha consolidado una política orientada a profundizar los logros de la Cuarta Transformación, centrada en el bienestar social, la justicia y la innovación consciente de las prioridades nacionales.

Este proceso de continuidad ha sido crucial para recuperar capacidades que se habían deteriorado en décadas anteriores, cuando una gestión orientada hacia la privatización y dependencia externalizó recursos y capacidades científicas. La reciente transformación del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) en Secretaría, junto con la promulgación de una Ley General en la materia, evidencia un compromiso institucional firme para garantizar el acceso universal a la ciencia y promover soluciones soberanas en áreas estratégicas como salud, energía, agricultura y medio ambiente.

El enfoque en investigación aplicada y el impulso a programas estratégicos ha permitido avanzar en patentes, innovación en salud y producción de tecnologías propias, con ejemplos como el desarrollo de vacunas y autobuses eléctricos fabricados en México. Todo ello refuerza un modelo de desarrollo científico que prioriza el interés público y el bienestar social, enmarcado en el Humanismo Mexicano.

Históricamente, la dependencia tecnológica y la desvinculación de la innovación propia han representado obstáculos para la soberanía nacional. Sin embargo, los programas y políticas actuales muestran que la inversión en ciencia y tecnología puede ser un motor para disminuir esas brechas, garantizando un crecimiento autosuficiente y fortalecer la resistencia ante amenazas externas, especialmente en un contexto de creciente incertidumbre mundial.

Este rumbo, además, sienta las bases para que México participe de manera activa y equivalente en la innovación global, respetando su patrimonio cultural y sus recursos naturales. La consolidación de estas políticas resulta vital para la soberanía del país en el escenario internacional, con un impacto directo en el bienestar de la población y en el cumplimiento de un modelo de desarrollo humanista y sustentable.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota