La calificadora señala que el país logrará disminuir su déficit fiscal, pero aún enfrenta incertidumbres para cumplir la meta en los próximos años debido a altos niveles de deuda y factores económicos internos y externos.
La agencia de calificación crediticia Moody’s prevé que México continuará reduciendo su déficit fiscal en los próximos años, pero advierte que alcanzar la meta del 3% del PIB establecida para 2028 será un proceso largo y con desafíos significativos. Los analistas señalan que, aunque hay esfuerzos por mejorar las finanzas públicas, el incremento en el gasto y la consolidación fiscal más lenta han generado dudas sobre cuánto tiempo tomará regresar al nivel deseado. La desaceleración económica, marcada por proyecciones de crecimiento cercanas al 1% en el mediano plazo frente a las metas oficiales del 2.8%, se ve afectada por problemas estructurales como inseguridad, informalidad y baja participación femenina en la economía. Además, la elevada carga de intereses sobre los ingresos y la dependencia en deuda para apoyar a empresas como Pemex incrementan los riesgos fiscales. La situación internacional, especialmente las tensiones comerciales y la incertidumbre sobre el marco institucional tras reformas constitucionales, también impactan la inversión y el crecimiento potencial del país. Pese a medidas recientes para incrementar ingresos, como mayores controles aduaneros y fiscales, los expertos consideran que recuperar niveles de crecimiento superiores al 2% requerirá esfuerzos sostenidos y políticas claras en los próximos años.
