México ha alcanzado un hito en el empleo formal, con 22.8 millones de trabajadores registrados, la cifra más alta hasta la fecha. Sin embargo, el crecimiento económico del país para este año apenas alcanzará el 2%, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que lo posiciona en un ritmo de expansión más lento en comparación con otras economías emergentes.
Datos clave
- Total de empleos formales en México: 22.8 millones.
- Crecimiento esperado del PIB en 2026: 2.0%.
- Inflación anual en junio de 2026: 3.37%.
- Tasa de desempleo reportada: 2.7%.
- Exportaciones alcanzan: 723,000 millones de dólares.
El miércoles pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Hacienda, Edgar Amador, presentaron datos alentadores sobre la economía, señalando una inflación de 3.37% en junio y una tasa de desempleo que se mantiene en la segunda posición más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A estos logros se suman las exportaciones récord y una inversión extranjera directa que alcanzó los 41,000 millones de dólares en 2025. Sin embargo, este avance no se traduce necesariamente en una economía robusta.
¿Qué desafíos enfrenta México para crecer más rápidamente?
La inversión en capital fijo mostró un crecimiento del 4% en construcción, pero se observa que la inversión en maquinaria y equipo, esencial para modernizar la economía, solo avanzó un 2%. El consumo privado ha crecido, pero el gasto en bienes importados ha aumentado significativamente en comparación con el estancamiento del consumo de productos nacionales. Esto refleja una dependencia del mercado exterior por los productos que no se fabrican localmente.
¿Cómo afecta el contexto internacional a la economía mexicana?
El FMI ha proyectado una tasa de crecimiento de solo 2% para 2026 y 2.3% para 2027, en contraste con las proyecciones más optimistas para países como India y Vietnam. Además, la incertidumbre generada por el aumento de precios de energía tras el conflicto en Irán y los riesgos asociados a la continuación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) añaden presión a la economía mexicana. Esta situación subraya la necesidad de diversificar el mercado interno y modernizar el aparato productivo para mantener la resiliencia económica frente a la volatilidad externa.
A pesar de los logros presentados, la situación económica de México resalta la necesidad de un impulso sostenido hacia una mayor autosuficiencia y un crecimiento más robusto en el futuro.
Con información de diariodechiapas.com

